20.10.05

Jack Staff: Todo solía ser en blanco y negro

Jack Staff: Todo solía ser en blanco y negro, de Paul Grist (Recerca, octubre de 2005). 356 páginas. PVP: 19,95 euros.

Recerca se marca otro tanto con la publicación del volumen 1 de Jack Staff, una edición integral equiparable al glorioso lanzamiento de Red Rocket 7 a principios de año. Por desgracia ambos comparten la misma errata: la imprenta no reproduce la letra Ñ en la introducción, a pesar de tratarse de una fuente clásica como Book Antiqua. Otro defecto del libro es la baja resolución del escáner utilizado, que deja a la vista líneas y bocadillos pixelados, así como algunas páginas blanquecinas. ¡Pero que olor tan agradable a tinta!

Los doce primeros números creados por Paul Grist son un collage de géneros y personajes. Una vez finalizada la lectura, servidor se siente más preparado para abordar el volumen 2 que, paradójicamente, apareció antes en el mercado español. Todo solía ser en blanco y negro demuestra que Jack Staff es mucho más que un tebeo de superhéroes. Al igual que en Kane, hablar de protagonistas no tiene sentido. En sus episodios pululan multitud de arquetipos bajo el marco común de Castletown.

A Jack Staff se le denomina el gran héroe británico de todos los tiempos, pero en el fondo se llama John Smith y es albañil. Acostumbra a irrumpir en la escena del crimen en el peor momento, levantando las sospechas del Inspector Maverik, un poli de la vieja escuela al que los extraños casos de Castletown le vienen grandes.

Becky Burdock es la reportera vampiro y sus diferencias con Jack crean la consabida tensión sexual no resuelta. Pero hay más superhéroes: el Sargento States, un patriota estadounidense en plena gira europea; Blazing Glory, Tommy Twister, Tom Tom el Hombre Robot (pilotado por una menor de edad) o Doc Tempest, que pasan más desapercibidos al recaer el peso de la trama en otros papeles.

Es el caso de los miembros de Q, una unidad especial dedicada a los crímenes más raros. La post-mortem Helen Morgan, Harry "veo cosas" Crane y Ben Kulmer (propietario de La Zarpa) poseen inusuales métodos para resolver los entuertos más complicados. Junto a Bramble & Son, Cazavampiros forman el núcleo de investigación paranormal, entroncando a la perfección con series como Hellboy.

Pero el reparto no termina ahí. Está la maldición contagiosa de Richard el Templario, el temible Hombre de las Sombras, los cómicos Sabuesos del Infierno o el ladrón de guante blanco llamado La Araña. A través de ellos Grist muestra una concepción del mal muy similar a la que hacía David Lynch en Twin Peaks. Pero sigue la lista: el escapista victoriano Charlie Raven y su archienemiga la Sanguijuela Temporal, así como Morlan el Místico, un trasunto de Alan Moore que escribe los horoscopos del periódico.

El mérito reside en el savoir faire del autor, que sabe solapar las líneas argumentales y nos cautiva a lo largo de más de trescientas páginas sin que el discurso se vuelva farragoso. ¡Preparaos para el día en que Paul Grist decida probar suerte con el cine!

6 Comments:

At 12:42 p. m., Anonymous Frankenweenie said...

Yo tambien me fijé en el olor a tinta! :D que frikis somos!

 
At 6:00 p. m., Anonymous Kalashnikov said...

¡Qué colocón! Es que hay ediciones olorosas, para lo bueno y para lo malo.

 
At 6:27 p. m., Blogger nma estudio said...

Hola:

La verdad, es que el tema de la Ñ es realmente extraño. Realizado por una editorial de aqui y segun el tomo impreso en españa. Cosas que nunca se entenderan.

Lo de la pixelacion es verdad, suerte que como hay mucho negro tapa bastante. Si el dibujo fuera mas linial seria un cagada.

Pero a pesar de todo genial.

Alex.

 
At 6:44 p. m., Anonymous Kalashnikov said...

Es cierto, el pixelado está bien enmascarado, pero se nota bastante en las ilustraciones que han usado para separar los capítulos. ¡No veas como se ha puesto El Torres, de Sulaco Estudios, por decir lo mismo en el Foro de Recerca!

 
At 8:52 p. m., Blogger El Torres said...

No, hombre, no me he puesto de ninguna manera. La verdad es que me extraña mucho lo que ha pasado, porque se han usado los ficheros originales de Grist, y no se ha tocado para nada la resolución.

Sea lo que sea, ha pasado al tirar las planchas en imprenta, lo más seguro en fotolitos, o vaya usted a saber.

Yo te hablaba con mis pruebas en la mano, y ahí si que te aseguro que no hay pixelao ninguno.

Cuando quieras, nos tomamos unas birras y te las enseño.

Y ningún rencor ni cabreos ni nada... faltaría más, demonios.

 
At 7:20 p. m., Blogger Kalashnikov said...

Te creo, Torres, y perdona por lo de "mira cómo se ha puesto..." ¡Eso de la cervecita suena bien!

 

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