5.11.06

Reseñas: Concrete #2 (Las Alturas)

Concrete #2: Las Alturas, de Paul Chadwick (Norma Editorial, noviembre de 2006). 208 páginas. PVP: 14 euros.

Paul Chadwick escribe y dibuja mejor que la mayoría, y además le gusta experimentar y llenar sus páginas de florituras modernistas. Es un autor que domina la narrativa y el ritmo, y dosifica con sabiduría el humor y el suspense. En Concrete se repiten ciertas constantes: por ejemplo, los secundarios suelen preguntar si la doctora Vonnegut es familia del escritor del mismo nombre, el enamoradizo Larry siempre habla de la novela que tiene en mente y al torpe y cándido hombre de piedra le encanta mencionar su increíble poder de visión.

“Cuestión de esfuerzo” parece un episodio del Equipo A. Aquí Concrete acude a una granja con la intención de sacarla adelante, mientras que la familia propietaria parece esconder un secreto. En este capítulo conoceremos el origen del perro cojo Trípode, que se unirá al hombre de roca a partir de entonces. “Lo que hay que hacer” es una historia de carretera, donde el protagonista es un jubilado que viaja en caravana capaz de hacerle frente a cualquier ladrón. Ron Lithgow y su séquito sólo estarán de paso. La trama y los personajes recuerdan levemente a “Killer Smile”, una serie limitada que editó hace años Planeta y que aparecerá en un próximo tomo de esta colección.

Uno de los capítulos más sobresalientes del volumen es “Una vida extraordinaria”, que versa sobre la fascinación de Concrete por los cuadros eróticos, el presunto divorcio de Maureen y el ataque de cuernos que sufrirá el escritor de discursos paralelamente. Asimismo, “Everest: ascenso en solitario” es todo un homenaje a los viejos aventureros como Richard Burton –al que se cita en varias ocasiones-. La hazaña se completa con “Embajador de buena voluntad”, ya publicado por Norma en la recopilación de historias cortas de 1996.

En “Siempre hay barreras”, Concrete visita a su madre moribunda para narrar su origen desde otra perspectiva (conocemos superhéroes que airean su pasado más a menudo). Destaca la escena de la persecución policial, llena de dinamismo, así como los arrebatos de sobriedad que presenta Lithgow cuando se enfrenta a algún peligro. Esta parte finaliza con “El tiempo presente”, un epílogo enmarcado en un cementerio. Por otro lado, “Descenso en remojo” acerca la serie al mundo de los fenómenos paranormales y sus investigaciones de dudosa credibilidad, introduciendo personajes muy peculiares.

La edición de Norma incluye una introducción de Chadwick en la que habla de las historias integradas en este tomo y una galería de cubiertas bastante extensa.

2 Comments:

At 10:00 p. m., Blogger tebeonauta said...

Todavía no he leído este segundo tomo, pero caerá en seguida. Buena reseña.

 
At 10:17 p. m., Blogger Kalashnikov said...

Se me olvidó comentarlo: en este tomo finaliza la serie regular de "Concrete", que sólo llego al número 10. ¡A partir de ahora, historias cortas y series limitadas!

Gracias, Tebeonauta.

 

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