17.9.07

Reseñas: Bolland Strips!

Bolland Strips!, de Brian Bolland (Glénat, septiembre de 2007). 100 páginas. B/N. PVP: 15 euros.

Glénat presenta una edición impecable de Bolland Strips!: formato cartoné, introducciones antes de cada parte del libro, galería ilustrada y notas al pie. ¿Qué más se puede pedir? El álbum se divide en cuatro partes: las aventuras de “La actriz y el obispo”, las tiras de “Mr. Mamoulian” –quizá lo más atrayente del volumen—, el epílogo “Retazos de acontecimientos” (donde se asemeja al Pekar de American Splendor, que retrata al autor dentro de la viñeta, dejando el cómic en su mínima expresión), y por último, se incluye un portafolio realizado para Editions Deese, con constantes del autor como el inquietante hombre rana y hermosas mujeres enmarcadas en entornos hostiles.

Bolland es un portadista espectacular y aquí presenta su trabajo más personal, donde hace gala de una peculiar narrativa en la que lo subyacente siempre resulta más interesante que la apariencia. En las tres historias de “La actriz y el obispo” (una pareja imposible bien arraigada en el humor británico) mantiene su trazo fino y detallado, sorprendiendo al lector medio con sus pareados –¿discípulo de Moore?—, y su mezcla de suspense y sensualidad (sobre todo en el capítulo “La cosa del cobertizo”). No os perdáis los detalles de la estola del religioso y su admiración hacia la vecina del tendedero.

Por su parte, Mr. Mamoulian es partidario de hacer turismo fuera de temporada, se codea con artistas jóvenes como Suzy o Linda –similares a las Locas de Hernández— y punkies como Evelin, su confidente, con quien visita exposiciones de Francis Bacon (además de compartir secretos guardados en cajas y fotografías escondidas en el bolsillo). Obsesionado con la lencería, el alter ego de Bolland destila poesía y fluir de conciencia en “Caballo negro”, uno de los episodios más crípticos de la serie, en el que canta a la creación sublime. Otros personajes son Burbujas Bourbasch, que se aparece en sueños y luego se evapora cual pompa de jabón; o el hombre de la caja, Carstairs y Belcher, involucrados presuntamente en una trama de conspiración y espionaje –“Hasta las cejas” se alza como la entrega más divertida de esta trama—. Al roedor gigante le encanta proyectar diapositivas de sus viajes, escuchar música folclórica y cambiar cajas de sitio (en este sentido, “Moviendo cosas” es una fantástica alegoría de la vida moderna).

¿Será el autor tan intrépido como su creación? ¿Acaso utiliza Albania como representación de la tierra de nadie, como lo fue Polonia –invadida una vez tras otra— hace unas décadas? También encontraréis extraterrestres burocráticos y una pierna de maniquí, tremendas ilustraciones para condenar la tortura y retransmisiones de deportes inusuales como el bádminton o el curling. Sin duda, lo más destacable de Mr. Mamoulian es su coherencia interna –sorprendente si nos atenemos a la aperiodicidad de la cabecera—, que convierte cada tira en una pista más para desentrañar el enigma de fondo. El título, con cierto aire de obra inacabada, confirma a Bolland como guionista brillante y autor completo.

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4 Comments:

At 7:51 p. m., Blogger Merrick said...

Buf, pues a pesar de lo completo de la reseña, no me has terminado de convencer.

Por un lado, me confirmas que es una obra interesante. Por otro lado, me entran más dudas sobre si me interesa a mí :-)

 
At 7:54 p. m., Blogger Kalashnikov said...

En serio, "Mr. Mamoulian" lo merece... Visualmente es lo menos espectacular, pero la historia de fondo es genial. A ver si entre todos te convencemos ^_^ ¿Leíste la reseña de Tetebeos?

http://tetebeos.wordpress.com/2007/09/10/bolland-strips-de-brian-bolland

 
At 11:42 p. m., Anonymous tetebeos said...

Excelentísima reseña, Kalashnikov, esta vez sí que te has lucido. Pero es que el tebeo lo merece, en mi opinión... De todas maneras, creo que ya apunté a que no es un tipo de tebeo que vaya a entrarle a la gente de buenas a primeras, y no es una lectura para pasar un rato y ya está; muchas segundas lecturas, mucha cosa oculta tras la superficie, mucha ida de olla, también. De todos modos a mí el tebeo me ha entusiasmado, como sabes.

 
At 5:24 p. m., Blogger Kalashnikov said...

A mí lo que me tiene más intrigado es el hombre-rana... ¿Recordáis su presencia en otras obras de Bolland?

 

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